Everybody Loves Baby: Espanol

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La familia

Mi nombre es Ailen J. Arreaza.

Nací en Cuba a principios de la década de los ochenta y he vivido en Estados Unidos desde el principio de los noventa. Antes de que me lo pregunten, la respuesta es NO. No vine en una balsa.

En mi vida, hasta ahora, he intentando: aprender a patinar sobre hielo; plancharle las camisas a mi esposo; esquiar en los Andes; caminar con tacones; hablar francés; bailar con ritmo; vestirme como una profesional; leer Don Quijote de punta a cabo; y ahorrar dinero.

He desistido o fallado en todo lo mencionado anteriormente.

El 2 de julio de 2009 di a luz a mi primer hijo y, desde entonces, he estado tratando de actuar con un poquito más de responsabilidad, ponerme metas, y terminar lo que comienzo. Gracias a mi nuevo plan de vida, ya sé cual botón controla cual hornilla en el fogón y ahora entiendo que la mejor manera de resolver la montaña de ropa sucia con la que suelo vivir no es comprándome blúmeres nuevos.

Además de escribir sobre los fascinantes pormenores de mi vida cotidiana, me gusta el sarcasmo, las películas con pocas escenas de acción, las cervezas bien frías en tardes de verano, y la música comprometida. Mi cantante favorito es, sin lugar a dudas, Silvio Rodriguez.*

*Sí, soy cubana, vivo en Estados Unidos y me encanta Silvio Rodriguez. Este blog no es de política pero quiero aclarar algo: Estoy totalmente en contra del sistema de Fidel Castro, pero me gustaba aún menos el de Bush. …Al combate corred Miamenses…

Este es mi esposo:

Se llama Tony, pero yo le digo Ton Tón. Con acento en la segunda o.

Dicen que los opuestos se atraen y, en nuestro caso, es la pura verdad. Ton Tón es organizado y eficiente y uno de sus pasatiempos favoritos es limpiar la casa. También le gusta tocar guitarra, darse baños de tina con su hijo, y ver películas de los ochenta. Es diabético, amante del buen whiskey, y le tiene terror a las montañas rusas.

Ton Tón nació y vivió en Venezuela hasta que era adolescente y se mudó a Estados Unidos en busca del sueño americano. En vez de fama y riquezas, se encontró conmigo.

A pesar de su obsesión con sacarle brillo a los pisos de madera, prefiero su compañía antes de la de cualquier otra persona en el mundo. Excepto cuando me está regañando por haber dejado mis zapatos tirados por ahí.

Papi:

Mi papá tuvo un accidente el 28 de noviembre de 2009 y murió. Fue el día más horrible de mi vida y creo que siempre viviré bajo su sombra.

Era un hombre ejemplar – trabajador, alegre, y dedicado cien por ciento a su familia. Sus únicos pasatiempos eran sonreír y amar a su esposa y a sus hijos. Dejó una huella imborrable en mi vida y en la vida de todos quienes lo conocían y, aunque no está, sigue siendo un personaje principal de esta historia.

Mami:

Mi madre da gritos de pánico cada vez que ve un roedor en el televisor, es capaz de pasar días enteros intentando sacarle una mancha minúscula al mantel de la mesa, y cree que todo lo que su nieto toca debe ser previamente esterilizado con agua hervida.

Estas excentricidades son, sin embargo, neutralizadas por una pasión inmensurable por ayudar a los demás. Es casi ingenua en su disposición para socorrer a cualquier persona que tenga un problema – sea uno de sus hijos o algún desconocido en las calles de Buenos Aires.

Frente al evento más devastador de su vida – la muerte de su esposo – se ha mantenido centrada, racional, arraigada a su fe. Es la persona más fuerte que conozco y una inspiración para quienes la rodean.

La Vieja:

La mamá de Ton Tón vive en Venezuela pero nos visita en Estados Unidos con frecuencia y por largas temporadas. Es mayor y tiene varios problemas de salud — hipertensión, osteoporosis, etc. — sin embargo, todos sus dolores desaparecen cuando está compartiendo con sus nietos. La familia es el centro de su vida y nunca se siente más feliz que al estar acompañada por su descendencia.

Ani:

Puede que mi hermano sea cuatro años menor que yo, pero es cinco veces más sabio y responsable. Es sumamente inteligente, paciente, y bondadoso, además de tener un gran sentido del humor.

Acostumbra a tomar solamente decisiones razonables, cuenta con un inigualable sentido de dirección, y siempre huele rico.

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